lunes, 25 de abril de 2011

Crisis del modelo minero y cambio de tácticas continuistas. Pistas para salir del extractivismo bobo


Tras casi quince años de explotación del mayor yacimiento del país y el tercero de América Latina, nuestra provincia ha asistido al rotundo fracaso del ‘modelo de desarrollo minero’. Oficialistas y opositores, y quienes de buena fe, por ingenuidad o por conveniencia, creyeron en la minería transnacional como ‘tabla de salvación’ de la provincia admiten que las expectativas de ayer, son hoy una amarga frustración.

La resistencia social a las grandes explotaciones mineras ha crecido y es hoy un dato clave de la realidad política local. 

La empresa periodística “El Ancasti”, habitual vocera de oficio de los intereses mineros en la provincia,   advertía a mediados del año pasado que “la resistencia a la minería, palpable en todo el territorio provincial, es más intensa en los departamentos del Oeste, donde están los yacimientos de mayor envergadura. 

Según una encuesta realizada recientemente por una prestigiosa consultora nacional, en Andalgalá, 7 de cada 10 ciudadanos está en contra de las explotaciones mineras. 

Mientras que en Santa María, la oposición ronda el 60%.

En tal contexto, el desarrollo minero resulta una quimera”  
(“La minería hoy. Señor gobernador, es imperioso intervenir”, Silvio Zitelli, El Ancasti, 17-06-10).

Sin embargo, desde la brutal represión al pueblo andalgalense  (15-02-10), a las elecciones de marzo de este año, poco había cambiado. Sustancialmente, nada. 

Y el rechazo popular se hizo evidente en las urnas. En Andalgalá y en Tinogasta se impusieron claramente candidatos que hicieron campaña con el rechazo a Agua Rica y a la minería de uranio respectivamente. 

En municipios de Belén y Santa María, los oficialismos pro-mineros sufrieron sendas derrotas; los candidatos electos, de mínima, se cuidaron de tomar una postura a favor de las mega-explotaciones transnacionales.

La necesidad de un cambio en la gestión política de la ‘cuestión minera’ es incuestionable. 

Sin embargo, se abre un campo de debate y de disputas sobre a qué nivel y con qué intensidad producir los cambios. 

Los aliados locales del poder minero, alientan cambios meramente tácticos: según ellos, para revertir  el rechazo social a la minería transnacional bastaría con mejorar la captación y administración de la renta, dirigir con mejor criterio las inversiones públicas, mejorar los controles a las empresas y dar mayor publicidad y aún ‘participación’ a la gestión minera, pública y privada.

Lamentablemente, aunque no sorpresivamente, tal parece ser el rumbo por el que van a optar las nuevas autoridades electas: la reciente visita de su plana mayor a la provincia de San Juan es una clara señal en tal sentido. 

Si aún lo que pretendieran es ‘adecentar’ un poco el mismo modelo, buscar ‘ejemplos’ en el feudo de Gioja no parece ser la alternativa más apropiada; una provincia férreamente asentada en el autoritarismo represivo y de ‘disciplinamiento’ fiscal, cuyo único plus aparente sería una mayor eficacia para reprimir y/o contener las resistencias sociales.

Dado el desarrollo de los procesos sociales en nuestra provincia, el ‘modelo sanjuanino’ ni siquiera aseguraría al nuevo gobierno un escenario de mayor estabilidad. 

Aún cuando hay una incapacidad política manifiesta para imaginar una estrategia de gobierno que no esté anclada en el extractivismo sacrificial de la renta minera, el nuevo gobierno estaría desaprovechando una importante oportunidad histórica para revertir mínimamente las graves y ruinosas condiciones ecológicas, económicas y políticas bajo las cuales se viene ejecutando el ‘modelo minero’.

Como gravosa ‘herencia’ de los ’90, América Latina, nuestro país, y nuestra provincia por cierto, se hayan presas de un ‘modelo de crecimiento’ basado en la explotación extractiva de materias primas, lo que está llegando a los límites del colapso ecológico. 

Varios países están discutiendo ya alternativas para morigerar este perverso esquema, buscando pasar de un extractivismo senil a otros escenarios menos leoninos.  

Sin que implique ningún ‘cambio revolucionario’, el nuevo gobierno podría ensayar una serie de cambios orientados a reducir mínimamente los actuales niveles de irracionalidad. 

Una agenda mínima en tal dirección implicaría, al menos:

En el plano político, democratización y participación real de las poblaciones sobre los proyectos:

-         consulta previa e informada a las poblaciones sobre todo proyecto minero  antes del inicio de actividades de exploración.

-         Condiciones y posibilidades reales de monitoreo y control de los Estudios de Impacto Ambiental.

-         Plebiscitos municipales vinculantes sobre la explotación o no de proyectos de gran envergadura y/o de gran impacto.

-         Participación ciudadana real y en condiciones de igualdad, en organismos de monitoreo y control de las explotaciones. 

(La composición y el funcionamiento actual del consejo consultivo minero, cooptado por actores dependientes del sector, lo vicia de nulidad y anula su credibilidad).

En el plano ecológico: control, prevención y establecimiento de límites al daño ambiental y a los impactos sobre los ecosistemas y la salud de las poblaciones.

-         Elaboración previa de un mapa de ordenamiento territorial, con participación ciudadana, que establezca condiciones, modalidades y posibilidades de uso económico de los ecosistemas, estableciendo áreas reservadas en función del grado diferencial de impacto ambiental de las distintas actividades.

-         Establecimiento de una Autoridad Ambiental que prevea la participación ciudadana y que tenga real independencia de los grupos de interés sobre los que debe ejercer el control y fiscalización ambiental.

-         Dotar de seriedad a los Estudios de Impacto Ambiental. Ello implica cambiar los mecanismos y procedimientos para asegurar un sistema de  evaluación estratégica y aprobación multidimensional e interdisciplinaria de los Estudios de Impacto Ambiental. (No es más sostenible que la secretaría de minería apruebe los EIA; deben tener participación y capacidad de decisión todas las áreas funcionales de gobierno, y establecerse mecanismos de control ciudadano). Definir responsables de aprobación por áreas críticas (ambientales, de salud, económicas y culturales) con responsabilidad judicial por sus decisiones. Establecer y jerarquizar un organismo autónomo para el control y monitoreo del impacto ambiental de las operaciones extractivas, integrado interdisciplinariamente y que contemple instancias de información, participación y control ciudadano.

-         Definición de topes máximos de utilización de agua de acuerdo a la capacidad de los ecosistemas y a los requerimientos presentes y futuros de las poblaciones locales.

-         Definición de topes máximos de consumo energético y de emisión de gases de efecto invernadero por unidad de explotación y por sector.

-         Sancionar leyes provinciales que fijen límites máximos permisibles para la emisión de efluentes y desechos y niveles de calidad de agua, aire y suelos acordes a los estándares de la Organización Mundial de la Salud.

-         Establecer por ley un sistema de seguro ambiental obligatorio para afrontar casos de accidentes, remediación y tratamiento de pasivos ambientales, siguiendo mínimamente los estándares vigentes en países como Canadá y Estados Unidos en esta materia.

-         Diseñar e implementar un sistema público y confiable de mapeo y seguimiento epidemiológico provincial que dé cuenta de la distribución y frecuencia de morbilidad y mortalidad y sus probables etiologías.

En el plano económico: internalización real de costos de bienes y servicios ambientales, transparencia y equidad fiscal y participación proporcional en la renta de las explotaciones.

-         Des-adhesión inmediata del régimen de inversiones mineras fijadas por las leyes nacionales de los ’90 (Ley 24.196 y correlativas).

-         Eliminación de exenciones y desgravaciones tributarias.

-         Imposición de un régimen de regalías proporcional a las tasas de ganancia de las empresas.

-         Establecimiento de un tribunal de fiscalización económica con amplios poderes para auditar la gestión económica, financiera y comercial de las grandes empresas, con participación de distintos sectores del arco político partidario y de las comunidades locales.

-         Definir tarifas por el uso de recursos hídricos acordes al valor económico-ecológico integral del recurso y a los costos de oportunidad relativos a nuestras condiciones ambientales.

-         Definir un sistema de tarifas energéticas (electricidad, gas y combustibles en general) que grave progresiva y proporcionalmente los niveles de consumo de las empresas.

-         Sanción de una ley que regule y fiscalice el ejercicio de la ‘responsabilidad social empresaria’ a fin de evitar el clientelismo de empresa y las tácticas de manipulación y extorsión corporativas. (Apuntar a la regla de que todos los aportes económicos de las empresas se canalicen a través de la vía ‘natural’ de los impuestos y tasas).

Las medidas enunciadas, sin ser exhaustivas, marcan un programa básico de cambio mínimo, real y posible de hacer en el corto plazo, para salir del extractivismo irracional imperante. En concreto, ello significaría abandonar el estado actual de ‘explotar todo, y a cualquier costo’ y decidir estratégica y democráticamente qué y bajo qué condiciones explotar y qué preservar. 

Un mínimo de inteligencia estratégica y de pragmatismo político permitiría a las nuevas autoridades reconocer la conveniencia de avanzar en tal dirección.

Claro, esto no satisface los planteos mayoritarios de los movimientos socioambientales en la provincia. Nuestras luchas y demandas están completamente en otro lenguaje y en otra sintonía epistémica y política: apuntan más bien a advertir sobre la inviabilidad económica, política y cultural de una estrategia de ‘desarrollo’ basada en la explotación extractiva de los bienes comunes de la naturaleza, y se orientan a defender la integridad de los ecosistemas como base de vida y como capital político estratégico ante el inequívoco escenario de ‘agotamiento del mundo’ y crisis ecológica global (crisis energética + crisis alimentaria + crisis climática).


Horacio Machado Aráoz (DNI 21325778)
Docente de la Universidad Nacional de Catamarca
Investigador del Grupo de Ecología Política – Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales

martes, 12 de abril de 2011

El regreso de la compra de conciencias

A menos de un mes del triunfo del Frente para la Victoria en Catamarca, las empresas mineras renovaron sus esfuerzos para lograr la tan ansiada licencia social y así comenzar el saqueo en nuestra provincia. En Tinogasta la Minera Alumbrera continúa con sus “aportes a la comunidad” luego del duro golpe que recibiera el candidato al que apoyó con una cuantiosa colaboración económica, el prominero, Simón Quintar.


Las declaraciones públicas de la gobernadora electa de Catamarca Lucía Corpacci en la provincia de San Juan destacando el crecimiento de esa provincia por la megaminería, animó al referente local del Proyecto Río Colorado, de extracción de uranio a cielo abierto, a reaparecer en los medios locales con los “ayudas” a instituciones de nuestra comunidad; Por supuesto, manifestando que de ningún modo esto es compra de conciencias.
Donaciones hechas po Minera
Alumbrera a artesana

El mecanismo perverso de compra de conciencias y silencios funciona a la perfección, el estado ausente en su rol de asistente social,  crea las condiciones de pobreza para que las empresas mineras hagan sus “aportes a la comunidad” y  así la gente con mayores necesidades recurren a estas empresas, las cuales prestan su ayuda y lo publicitan por los medios adictos beneficiándose en dos sentidos: con la publicidad protagonizada por actores de la comunidad a muy bajo costo y con su consecuente silencio ante las manifestaciones populares por los intentos de las empresas de iniciar sus proyectos extractivos.

Hace algunos días apareció en diferentes medios el agradecimiento de una artesana tinogasteña por la donación hecha por la Minera Alumbrera, a través del Intendente Simón Quintar, para poner en funcionamiento su propio taller. Esta situación es al menos paradójica ya que los artesanos se supone son los que mantienen vivos ciertos conocimientos y convicciones de los antepasados, en este caso los diaguitas, quienes defendieron la tierra y su cultura con la vida.

 No creo que un verdadero artesano pisotee las convicciones de los nativos por unos metros de caño corrugado, cables y unas llaves de luz vendiendo su silencio y dejándose usar por una empresa depredadora del medio ambiente como lo es Minera Alumbrera.
Foto publicada en Catamarcaya.com en alusión a la colaboración (pintura
y mano de obra) de la minera Jackson Minerals en Tinogasta

Las colaboraciones a la comunidad incluyen indumentaria deportiva, materiales para la construcción, combustible, pintura, etc. Para cerrar el círculo perverso de compra de conciencias los mencionados elementos son de muy baja calidad, tal es así que en los últimos meses de año pasado la empresa Jackson Minerals le pintó el edificio a la escuela de Los Robledo (Tinogasta) y la pintura no soportó ni la primera lluvia, pero la publicidad de la buena acción de la empresa ya se había llevado a cabo: sacó mucho provecho a un muy bajo costo.

Es momento de que todos volvamos del letargo  y sigamos atentos y a la defensiva de las arremetidas de las empresas mineras sea Alumbrera, Jackson, Catgold, Agua Rica o cualquier otra; es evidente que han cambiado de estrategia, vieron que no somos un pueblo que se atropella y están apelando a la compra literal de voluntades con cierto apuro ya que en diciembre asumen nuevas autoridades y avizoran un panorama que puede no ser tan beneficioso. 

Si bien la gobernadora electa Lucía Corpacci se mostró prominera, ella y sus socios políticos deben tener en cuenta que en los departamentos del interior provincial en donde pretende ingresar la megaminería los candidatos promineros perdieron por amplias diferencias, una realidad que no se debe soslayar si pretende tener el apoyo de la gente, cabe recordarle su propia reflexión acerca de los resultados electorales en Catamarca: “No ganamos, los otros perdieron”.


Lic. Juan Roger

miércoles, 23 de marzo de 2011

¿LA CLONACIÓN DE BEDER HERRERA?

   El travestismo político de Carlos Menem, el Mayor Vendepatria de nuestra historia, parece hacer hecho escuela. Al mencionar la palabra “travestismo” no me refiero a sus preferencias sexuales, pues es sabido que nuestro Berlusconi criollo ha hecho siempre gala de ser el supermacho argentino, un Tigre de los Llanos muy “pisador”, un insaciable devorador de mujeres. Travesti es el artista que cambia de ropaje rápidamente en un espectáculo teatral. Con el término travestismo político hago alusión a su giro de 180º realizado apenas asumió la presidencia. Menem hizo la campaña como peronista clásico, nacionalista popular, disfrazado de Facundo Quiroga para terror de los gorilas vernáculos, y apenas se puso la banda presidencial se cambió la camiseta y se transformó mágicamente en neoliberal, en amigo de los Bunge y Born, Alsogaray y el Almirante Rojas, buscador de las “relaciones carnales” con el Imperio, amigo íntimo de los genocidas Bush, padre e hijo, y apasionado destructor de las empresas estatales nacionales. Todo lo opuesto al peronismo tradicional. Los huesos de Perón y Evita deben haberse retorcido de bronca impotente ante tamaña traición. Sin embargo el aparato político del PJ, acostumbrado a tragar montañas de sapos podridos y dinosaurios enteros, lo digirió perfectamente y lo acompañó largamente en la Tercera Década Infame (ya se sabe que las sanguijuelas carecen de dignidad, ¡cualquier cosa antes que dejar de estar succionando del presupuesto estatal!) (Es preciso recordar que la “Lealtad” es la mayor virtud de un peronista, en los años 50 se daban “Medallas de la Lealtad” a insobornables peronistas como a Lonardi y a Rojas, y hasta se instauró un “día de la Lealtad”, por eso muchos menemistas perros hoy en día son fervorosos kirchneristas. Es que la Lealtad, bien entendida, comienza por el propio bolsillo). 
Gob. de La Rioja Beder Herrera

   Con medalla de oro (oro de la megaminería química) fue condecorado el más brillante discípulo de Carlos Saúl Menem, Beder Herrera, quien subió montado en una campaña antiminera, para transformarse en lo contrario apenas se sentó en el sillón de gobernador… ¿tanto poder de corrupción tiene el poder? Beder Herrera es habilísimo como travesti político, aunque carezca de la mas mínima capacidad para poder deletrear la simple frase de Perón: “Mejor que decir es hacer, y mejor que prometer es realizar”. Para el camaleónico gobernador es un complejísimo trabalenguas imposible de repetir, ni con ayuda de sus asesores. Este papelón se lo puede ver en Internet, no es un invento mío. Pero Beder Herrera se preocupa por las cosas importantes, no le interesan esas sonseras lingüísticas.


   Lo trágico para los argentinos es que uno de los grandes descubrimientos de la ciencia moderna, el poder de clonación, parece estarse usando “para el mal”. Ojalá esté totalmente equivocado y se me acuse de prejuzgamiento y de mal pensado. No hace una semana de las elecciones. Leí hoy día un artículo del diario “El Ancasti” donde menciona declaraciones postelectorales del electo intendente de Andalgalá, el radical disidente Alejandro Páez, quien fue con la boleta del MST-Proyecto Sur al ser dejado de lado por el Comité provincial del radicalismo. Que siga proclamándose radical y seguidor del ideario de Alem e Yrigoyen no me parece objetable para nada, al contrario… pero suena raro, huele mal, que ahora comience a declarar que “Andalgalá no puede cerrar las puertas a la minería, que con estrictos controles ambientales la salud de la población no se verá afectada, que las regalías mineras bien empleadas traerán progreso y desarrollo, y que las fuentes de empleo genuinas, y que la minería responsable... y que bla, bla, bla, bla, bla, bla…”, toda la cháchara y el verso empleado por la megaminería contaminante y saqueadora, todo el “speach” lavacerebro de los piratas del siglo XXI. Se menciona el “efecto derrame” de la riqueza… usar esas palabras espeluznan el espinazo… ¡es el lenguaje de Cavallo y de Menem, son palabras de FMI!... ¡vade retro Satanás!.... 
   Algo huele a podrido en Dinamarca. Y también en Andalgalá.


Mario Humberto Di Rienzo
Fiambalá – Catamarca

jueves, 17 de marzo de 2011

CHAU PROMINERO


El candidato prominero del Frente Cívico y Social en Tinogasta, Simón Quintar recibió un duro golpe en las pasadas elecciones en las que se postulaba por un segundo mandato como intendente.  La campaña de Simón “realmente” Quintar estuvo pagada en buena parte por empresas mineras que necesitaban el apoyo político para llevar a cabo el despojo de las riquezas de nuestro suelo; llegaron al punto tal de tener el día de las elecciones una camioneta disponible en el comité de la calle Moreno, con un membrete en el que se leía “Servicios Mineros”, a esto hay que sumarle la entrega de becas y promesas de nombramientos en la Municipalidad, entrega de bolsones con productos de dudosa calidad, hasta regalaron cemento y ofrecían dinero por los votos.
A sólo unos días de pasadas las elecciones me pregunto ¿qué pasó con el frenesí por la obra pública y la epidemia de sensibilidad social que embargó al actual intendente y sus seguidores en la última semana de campaña? Los tinogasteños somos un pueblo que piensa y no se deja manipular por las estrategias de políticos de poca monta quienes creen que las elecciones se ganan en la última semana, cuando dieron la espalda al pueblo durante más de tres años creyéndose dueños de la gente y sus decisiones con una soberbia inconmensurable .
La campaña de Simón Quintar auspiciada por La Minera
Bajo La Alumbrera
Las apariciones mediáticas estuvieron a la orden del día, sobre todo con el conductor radial, autodefinido periodista, René “Chicho” Carrizo quien realizó la campaña proselitista del intendente prominero a través del programa matutino que conduce por una radio local, pero disfrazada de información “con la camiseta de Tinogasta” según él (muletilla elegida para manipular a los oyentes). Defendió las obras realizadas con fondos provenientes de La Alumbrera, le cuestionó conocimientos técnicos al Contador José González porque éste le pidió al aire que diga de donde sale el dinero para estas obras y luego (ya sin argumentos) le cortó la comunicación abruptamente, defenestró sistemáticamente al otro candidato Hugo Ávila sin darle derecho a réplica, etc.; todo un mercenario mediático al servicio del Intendente prominero Simón Quintar y de la Megaminería.
Simón Quintar, luego de asumir hace más de tres años, apoyó la megaminería a cielo abierto y al Proyecto Río Colorado de extracción de uranio a 9 km de Tinogasta, contradiciendo su discurso de campaña, lo cual no fue olvidado por la población de Tinogasta y le refrescó la memoria en las elecciones del 14 de marzo en las que perdió por más de 300 votos (según Poder Judicial de Catamarca: http://190.139.100.165/elecciones2011/), apoyando a Hugo Ávila y al Dr. Nony Alaníz quienes se pronunciaron en contra de la megaminería.
El Frente Cívico y Social ignoró el rechazo de los pueblos a los proyectos megamineros y así les fue, fueron derrotados en forma contundente. Ahora queda esperar por un gobierno nuevo que ofrezca alternativas a la megaminería, ofreciendo proyectos para la generación de empleo en donde se produzcan recursos genuinos y no más empleos municipales (en los que muchos trabajan y algunos no), para así olvidar la política de las prebendas y las súplicas.



Lic. Juan Roger

domingo, 27 de febrero de 2011

LAS MALVINAS SON ARGENTINAS… LAS TERMAS DE FIAMBALÁ TAMBIÉN… (La invasión de los piratas invisibles del siglo XXI)

Que las Malvinas son argentinas lo hemos escuchado desde chiquitos. Los piratas ingleses se las apropiaron en 1833. Pero los argentinos, generación tras generación, obsesivamente las seguimos reclamando. Todo argentinito ya nace con un gen que lleva inscripto “Las Malvinas son argentinas”. Desde aquella rapiña imperial han pasado muchos años. La humanidad ha progresado mucho, y se nota en múltiples aspectos. Por ejemplo: la palabra pirata ya no evoca las novelas de Salgari o viejísimas películas de Clark Gable, Errol Flyn, Douglas Fairbanks, o Charles Laughton. 
Hoy en día el término encarna en otro tipo de personaje. Los piratas actuales son mucho más sutiles y muchísimo más eficaces, pues actúan con la Ley a su favor. No se los ve, se han vuelto invisibles para el común de la gente. Logran que nuestros ojos no los caractericen como los piratas que realmente son. Hoy en día usted no verá la pata de palo, el garfio, el parche en el ojo ni la bandera negra con la calavera sobre las tibias cruzadas. Si usted les saca una foto no aparecerá la imagen clásica. En la foto se observará serios hombres de negocios vestidos con distinción, verá la imagen satisfecha de empresarios exitosos. 
En Fiambalá, a diferencia de las Malvinas, podemos ir a las Termas sin pasaporte, disfrutar de sus bellezas, de sus aguas curativas, sin apreciar diferencias de soberanía territorial. La mayoría del pueblo argentino y los mismos fiambalenses ignoran que las Termas de Fiambalá ahora pertenecen a un nuevo país, creado hace algunos años por argentinos vendepatrias. Es un amplio territorio con soberanía propia, ubicado entre Chile y la Argentina. Los nuevos dueños son los empresarios de la megaminería, los superpoderosos piratas modernos. Este “nuevo país” abarca un ancho de unos 200 kms de promedio (entre 15 y 150 kms del lado chileno, y entre 20 a 220 kms del lado argentino) a lo largo de la Cordillera de los Andes. La intención es extraer legalmente (robar con leyes entreguistas previamente creadas) a Chile y a la Argentina, el oro, cobre, plata, plomo, molibdeno, uranio, zinc, estaño, litio, níquel, cobalto, potasio, etc., todos los minerales críticos, estratégicos y esenciales, toda la riqueza mineral que alberga nuestra cordillera. El plan fue elaborado en el Norte hace algunos años. Como los minerales se están agotando en el planeta, y el primer mundo posee un alto nivel de vida, un excesivo consumismo irracional que no piensa reducir, pero a la vez cuida mucho mejor sus territorios que nosotros, les queda bien a las empresas extraer aquí “sus” materias primas, que casualmente son “nuestros recursos naturales”, mejor dicho, “nuestros bienes comunes”. Para no tener fastidiosos problemas de rechazo popular, el saqueo debía presentarse al público argentino y chileno como un exitoso acuerdo con las empresas multinacionales para beneficio de nuestros países. “Argentina for sale”, ha sido el slogan propagandístico esgrimido mundialmente. Hoy somos todo un éxito en exportaciones mineras. “Estamos dentro de los Top Ten”, proclama entusiastamente el Secretario de Minería de la Nación, Jorge Mayoral, sanjuanino al igual que el gobernador José Luis Gioja, no por casualidad. Y sacan pecho orgullosamente para que nadie se dé cuenta de nuestro destino de factoría proveedora de materias primas, sin valor agregado. El “boom minero argentino”, que comenzó en la era menemista, consiste en la invasión de empresas multinacionales favorecidas por enormes beneficios y facilidades de explotación que hace que se lleven todo prácticamente gratis, o peor aún, que le paguemos para que se lleven los minerales, gracias a los reintegros a las exportaciones no tradicionales. Consumen enormes cantidades de energía y de agua, a los que no consideran insumos, y nos dejan de regalo la contaminación, destruyendo nuestro medio ambiente y la biodiversidad. ¿Cuál es el consumo de agua de La Alumbrera?: “Cien millones de litros de agua potable fueron y son envenenados diariamente en una provincia que, geográficamente, se encuentra en una zona semidesértica. Paradójicamente, la ciudad de San Fernando del Valle de Catamarca, con sus más de doscientos mil habitantes, consume treinta millones de litros diarios de ese vital elemento”. Los estudios previos realizados por YMAD, por catamarqueños, para no perjudicar el caudal del río Santa María, eran distintos: “La extracción y conducción se la determinó en no más de 30 metros cúbicos por minuto, lo que equivaldría a 44.000 metros cúbicos por día. Reitero, no más de 44.000 metros cúbicos por día: ese era el caudal que se podía extraer de la única fuente acuífera para no provocar un impacto ambiental negativo en el Departamento Santa María (…) 
No se podía extraer un mayor volumen de agua para no provocar el agotamiento de la fuente subterránea, dado que los estudios preliminares arrojaron un valor de recuperación natural de la misma de 45.000 metros cúbicos por día. Como consecuencia del cambio de proyecto: Se redujo el plazo de explotación, lo que ocasionó un mayor consumo de agua potable y debido a ello un alarmante descenso de la napa freática de la cuenca del río Santa María. La consecuencia fue el resecamiento y desertificación de la capa superficial, apta para el agro y la ganadería.” (pags. 172 y 126 del muy interesante libro ‘El gran despojo’ (año 2008), del Ingeniero Eduardo A. Pastoriza, libro ignorado por los catamarqueños para confirmar que nadie es profeta en su tierra. El Ingeniero Pastoriza fue profesor durante 24 años en la Facultad de Ingeniería en Minas de la UNCa. Sería muy difícil descalificarlo como “ignorante y fanático fundamentalista”, como suelen etiquetar los propagandistas de las multinacionales a los patriotas que se oponen al saqueo y la contaminación.) Las empresas rinden cuenta de lo que se llevan por simple declaración jurada (aunque hay minerales estratégicos que no son declarados y que valen más que el oro), pueden retener el 100% de las divisas obtenidas de la exportación y tienen libre disposición de la producción y de la renta minera. O sea: no existe realmente “exportación” sino simple saqueo. Este saqueo tiene lugar en todo el continente latinoamericano. Somos un país soberano, pero en algunos aspectos funcionamos como semicolonia: es el modelo agrominero-exportador. Porque el actual proyecto “nacional y popular”, a la par de sus buenos logros y aciertos, presenta gruesas falencias en el tema de los recursos naturales. 
El publicitado “boom minero argentino” proclama supuestos grandes beneficios para el país, en una gigantesca operación mediática que desinforma al pueblo y disfraza el enorme saqueo de nuestros recursos metalíferos no renovables, con sistemas extractivos depredadores y contaminantes que no son permitidos en los países del Primer Mundo. La búsqueda y conquista de recursos planetarios por parte de las empresas multinacionales no descarta la invasión de otros países, la masacre de poblaciones civiles y la destrucción masiva de pueblos, por parte de los ejércitos imperialistas o de mercenarios, como se ha podido apreciar en Afganistán, en Irak o en el Congo Belga. Pero aquí, en Argentina, no hicieron falta invasiones militares ni métodos violentos: solo el servilismo de gobiernos entreguistas, que les prepararon las leyes necesarias para que la invasión y el saqueo revistiera carácter legal y progresista. Además realizan un eficaz marketing en los medios y el pueblo, desinformado, queda agradecido por el “aporte de capitales, desarrollo social y fuentes de trabajo de la minería responsable”. La actual “fiebre del oro” comenzó en el gobierno de Menem y continúa creciendo hasta la fecha. La legislación vigente es típicamente colonial: la propiedad de las reservas mineras es de las provincias, pertenecen al Estado, pero éste no puede explotarlas, debe cederlas a las empresas privadas, traspasándoles las investigaciones geológicas y los descubrimientos realizados por el Estado. ¿Esto es Soberanía? 
Peter Munk (CEO de la Barrick Gold) y Cristina Kirchner
En general los medios informativos públicos y privados, y las fuerzas políticas oficialistas y opositoras (excepto alguna honrosa excepción como Proyecto Sur de Pino Solanas), presentan el mismo tinte colonial: del saqueo minero y la contaminación no se habla o se lo promociona elogiosamente, porque el negocio de la megaminería funciona gracias a su gran poder de corrupción. Las leyes menemistas de entrega de nuestros recursos fueron planificadas por el poder imperial, en el Banco Mundial y las grandes corporaciones americanas, canadienses y británicas. Esos años presenciaron el desembarco de las megacorporaciones en más de 70 países para apropiarse de nuestros metales con métodos extractivos perversos pero económicos. Es que el motor del criminal sistema económico mundial es la búsqueda de enormes ganancias, la máxima rentabilidad, lo demás es secundario. El pecado de la codicia insaciable es virtud excelsa en los “winners”, en los “triunfadores”. Cuando arriban estas empresas suelen crear expectativas de trabajo y desarrollo, luego, cuando las poblaciones se “avivan”, suele ser demasiado tarde. Por eso, el apoyo a la megaminería saqueadora y contaminante se basa en la ingenuidad, la falta de información o la crasa ignorancia, en la corrupción consciente, no-ingenua , o en el hecho de ser empleado de las empresas. En una fecha adecuada para hacer transfugueadas a espaldas del pueblo, a fin de año, cuando la gente está pensando en las fiestas y vacaciones, un 29 de diciembre de 1997, se firmó el Tratado de Integración y Complementación Minera entre Chile y Argentina, firmado por los presidentes Eduardo Frei y Carlos Menem y así se creó un ‘tercer territorio’ en la Cordillera de los Andes. En teoría el Tratado serviría “para potenciar los lazos y las relaciones económicas entre ambos países”. En la práctica sirve para que las transnacionales mineras puedan saquear nuestros bienes comunes en una enorme área transformada en un nuevo país, con su propia soberanía, leyes, normas y administración. La Cordillera de los Andes ya no es ni chilena ni argentina, pero los pueblos ni se enteraron. 
Los bienes comunes pertenecen a los pueblos y deben ser recuperados. Los gobiernos locales fueron cómplices de los planes concebidos por las trasnacionales y el Imperio Global. Varios años antes, sus geólogos recorrían las zonas propicias detectadas por satélite. Geoge W. Bush, el amigo carnal de Menem, era uno de los principales accionistas de la Barrick Gold, la corporación minera de Peter Munk que promovió el Tratado Binacional, personaje de tanta influencia como para hacer que su visita a la presidenta Cristina, junto al gobernador de San Juan, Gioja, produjera el veto presidencial a la primera Ley de Glaciares. La Dra. Teresa Ana Maknis, Lic. en Ciencias Políticas y en Relaciones Internacionales, consultada por el periodista Javier Rodríguez Pardo (“Vienen por el oro- Vienen por todo”) manifestó su opinión sobre el Tratado de Complementación Argentino-Chileno: “No tiene cláusula alguna que respete la ecología y preserve la integridad de los parques nacionales y reservas naturales (…) El Tratado afecta los siguientes parques provinciales , reservas naturales y parques nacionales: la Reserva Biosfera San Guillermo e Ischigualasto (San Juan), Talampaya (La Rioja), Laguna Blanca, Lanín, Copahue y Caviavue (Neuquen), Nahuel Huapí (Rio Negro), Lago Puelo y Los Alerces (Chubut), TERMAS DE FIAMBALÁ (CATAMARCA), Perito Moreno (Santa Cruz), Pismanta (San Juan), El Sosneado (Mendoza), Embalses los Nihuiles I, II y III y Valle Grande sobre el Río Atuel, Los Reyunos sobre el Río Diamante y Agua del Toro, todos en Mendoza. Los ríos sobre los que se construyeron las represas y embalses nacen y trascurren en el área de aplicación del Tratado , con peligro cierto de contaminación de cuencas y embalses por la actividad minera al no existir cláusulas específicas que los excluyan de esta práctica. Las áreas turísticas que se verán afectadas son los Valles Calchaquíes, Uspallata, Cerro Aconcagua, Las Cuevas, Puente del Inca, Vallecito, Los Molles, Las Leñas, Valle Hermoso, Chos Malal, La Pehuenia, Lago Aluminé, Primeros Pinos, y cuencas de los lagos: Ñorquinco, Rucachoroi, Quillén, Tromén (Neuquén); Winter, La Plata-Fontana, Frío, Pico y Chalía (Chubut); Buenos Aires, Pueyrredón, Posadas y San Martín (Santa Cruz). Como está planteado, el beneficio será para los inversionistas y la agresión para nuestro medio ambiente, es decir, para nosotros.” En las altas cumbres se asienta la explotación minera de la Barrick Gold con los complejos Veladero y Lama en el centro de la Reserva de Biosfera de San Guillermo (estatus reconocido por la Unesco). 
Para evitarle problemas a la empresa, los legisladores sanjuaninos sacaron una ley que decía que donde está asentada la empresa, ¡justo en el centro!, NO pertenece a la Reserva de San Guillermo. El método ya lo conocía perfectamente Al Capone: es muy importante tener legisladores y jueces amigos corruptos para poder “cumplir con la Ley”. El Tratado no solo afecta al turismo y a las comunidades agrícolas, sino también a la pequeña y mediana minería. La empresa, gracias al Tratado, puede “trasladar” (y destruir) glaciares, desviar ríos, destruir vegas, desaparecer cerros, provocar mayor desertificación por la construcción de miles de kilómetros de senderos y caminos de 35 metros de ancho. El resumen es: despojo irrecuperable, destrucción irrecuperable de las fuentes de agua, contaminación irrecuperable y gigantesca acumulación de riqueza para las arcas empresariales, obviamente también irrecuperable. Para el país queda el orgullo de decir que “La Argentina está entre los Top Ten”. También nos quedan funcionarios corruptos de abultados bolsillos. Así que cuando la megaminería quiera actuar en la zona de las Termas de Fiambalá, lo podrá hacer sin trabas legales, porque los gobiernos entreguistas ya le han cedido el territorio. Al igual que con otros recursos enajenados, el pueblo argentino deberá luchar para recuperarlos, si quiere verdaderamente ponerse de pié como país soberano y superar su estatus de factoría. Mientras tanto, las maestras y maestros locales, cuando se enteren de esta pérdida de soberanía, deberían ir creando conciencia y enseñar a sus alumnos que, al igual que las Malvinas, “Las Termas de Fiambalá también son argentinas”.

Dr. Mario H. Di Rienzo 
Fiambalá - Catamarca 

martes, 15 de febrero de 2011

REFLEXION AL CUMPLIRSE UN AÑO DE LA REPRESION EN ANDALGALÁ


http://www.amplar.org.ar

  Se cumple hoy, un año de la feroz represión en Andalgalá a manos de la dictadura en plena democracia.  Una dictadura que  alzó los palos para callar la voz de un pueblo oprimido que se atrevió a defender la vida.  Un pueblo que sin mas defensa que  la valentía y el amor por la tierra que posibilita la vida, sintió el peso de las balas,  los palos, y  la barbarie que creímos sepultada  allá lejos y  hace tiempo. Una dictadura que actúa por lo bajo, con las sombras de la complicidad, que se aprovecha de la codicia y la ceguera  del poder. Tiranía que se agazapa en la pobreza de la gente y lanza su garra más terrible con el nombre de progreso y trabajo, derramando migajas  bajo las formas de  solidaridad, auspiciando y manipulando el  circo político. Circo que en estas épocas  preparatorias del  ejercicio de la democracia, perfecciona  sus mejores eventos tragicómicos para presentar en sociedad. Una democracia que con EL VOTO POPULAR,  una herramienta que sin el doble filo que le han pulido, debería construir el bien común. 
Sin embargo, atónitos, decepcionados  e impotentes, los ciudadanos nos esperanzamos en que los tiempos que vengan sean los que posibiliten que se restablezca lo que nunca debió perderse.  Se acercan tiempos decisivos  para todos,  quienes pretendan gobernar  en nombre del pueblo deberán  despojarse de la "palabra fácil y resbaladiza", de los “arreglos”,los “negociados”, de las "ideas veleta" que los vientos de la ambición las hacen mover en la dirección más suculenta.  El deber de los ciudadanos será desempolvar la memoria , enterrar el silencio y suplicar que los vientos que soplen esas veletas provengan del  aire puro que le da aliento a la vida en el regazo de la Pachamama.
Para resumir lo ante dicho  es bueno reflexionar lo que una valiente andalgalense escribió al mundo:… “Porque  la minería es la cara de un falso progreso, que devasta comunidades enteras, que juega y se burla de las necesidades de la gente, y que en complicidad con el gobierno corrupto golpea al pueblo que ejerce su soberanía”... Finalmente tener bien presente y no olvidar lo que Nadia, la andalgalense, dice…. "sus palos paradójicamente nos hicieron más fuertes",… EL PUEBLO DESPERTÓ Y ESTÁ DE PIÉ!
                                                          Susana Olivera
                                                        D.N.I.N° 13.817.502

                                                      TINOGASTA, Catamarca, 15 de febrero de 2.011     

lunes, 31 de enero de 2011

"Donde yo paso, no vuelve a crecer la hierba", dice Atila reencarnado

Por el Dr. Mario H. Di Rienzo

           El ofrecimiento de una solución concreta al flagelo social de la falta de trabajo es el principal anzuelo que suele utilizar la megaminería cuando trata de seducir a las comunidades que, por supuesto, ansían desarrollo, progreso, y un trabajo que permita ganarse la vida dignamente. No deja de ser curiosa la similitud que presentan los propagandistas de las empresas multinacionales con los políticos en tren de campaña, éstos suelen prometer educación, salud pública, progreso y creación de fuentes de trabajo. Una vez logrado el objetivo de agarrar la manija, la realidad suele variar bastante de las doradas promesas. Esto lo reconoció impúdicamente, con sinceridad desfachatada, Carlos Menem cuando dijo: "Si decía lo que iba a hacer, no me votaba nadie." Entre otros estafadores de la confianza pública, hizo el mismo engaño su comprovinciano Beder Herrera. Creen que el poder les durará para siempre, confían en que las promesas traicionadas no se pagan. En el caso de las empresas multinacionales es peor, porque una vez culminado el saqueo, cuando ya no haya nada para llevarse, levantaran vuelo como las aves de rapiña frente al cadáver al que no le queda más que los huesos pelados. Después… ¡A cantarle a Gardel, a quejarse a Magoya!… con la contaminación, la falta de remediación, las escombreras, el fin de los trabajos temporarios, la perdida de las fuentes de agua, la destrucción de los glaciares, las enfermedades y muertes de animales y personas, y un largo etcétera. Sucede que de tanto confraternizar con los empresarios mineros, el rostro de los defensores de la megaminería contaminante adquiriere una dureza mineral, y así ostentan una cara con solidez de granito, una caradurez como la del gobernador riojano al que se lo puede ver en un video por Internet desafiando: "¡Muéstrenme un solo ejemplo de contaminación minera, uno sólo!"... Merece figurar en la Guía Guinnes. 
     Lamentablemente parece que aquello que decía el General sobre que "los pueblos engañados hacen tronar el escarmiento" no era cierto, al menos así sucede con estos dos personajes cuya impunidad para la traición es sorprendente. Idéntica impunidad parece proteger a la megaminería. La  protege su asociación con los gobiernos, nacional y provinciales, y con los factores de poder (legislativos, judiciales, empresariales, financieros, medios de difusión masiva, etc.). Frente al enorme poderío imperial, la franciscana carencia de medios de los sectores populares que resisten la presión extranjera hace parecer una utopía demente la pretensión de rechazar el saqueo imperial, aliado a los poderosos sectores entreguistas locales, asociación que nuestra historia ha presenciado reiteradamente durante 200 años de vida formalmente independiente. 
      Y aún desde antes, pues en la época de la conquista española ya había indios y caciques que se vendían al invasor, traicionando mercenariamente a sus hermanos. Sin la traición interna jamás el grupito de europeos, por más armamento superior que tuvieran, podría haber sometido a los millones de habitantes originarios de América. Los entreguistas locales actuales deberían recordar el pago que obtuvieron los indios traidores después del triunfo del invasor. La megaminería extranjera promete "responsabilidad empresaria", "cuidado del medio ambiente", "desarrollo sustentable", lo que no pasa de ser pura charlatanería para cualquiera que, aún sin título universitario de Ingeniero en Minería,  razone con cabeza propia, cualquiera con sentido común: ¿cómo hablar de "desarrollo sustentable" en una actividad  que se apropia de "recursos NO renovables"? ¿Qué pasará  con los trabajos que ofrecen cuando al cabo de unos años se termine la actividad? ¿Qué pasa con las actividades agropecuarias que son destruidas y que no puedan recuperarse porque las condiciones ambientales habrán cambiado sustancialmente (contaminación, agotamientos de recursos hídricos, etc.)? ¿Qué ganancia es para el país que se lleven todo casi gratis, gracias a las leyes de gobiernos entreguistas?  Un volante de Autoconvocados de San Juan del año 2004, citado por Javier Rodríguez Pardo, se preguntaba: "¿Para quién es el negocio de la Gran Minería? (…) son 39 compañías las que explotan el 80% de la minería en Argentina, 35 de las cuales son corporaciones extranjeras. Por cada 100 dólares que obtienen, pagan un promedio de 1,20 dólares de regalías, una vez descontados sus costos de producción. En los primeros 5 años de explotación (…) salen del país 25.000 millones de dólares y sólo pagarán  de regalías a las provincias 390 millones de dólares , pero la Nación deberá reintegrarles 1.250 millones de dólares en concepto de reembolsos por explotaciones no tradicionales, con lo que perderemos en 5 años 870 millones de dólares, además de los recursos naturales que se llevan y el pasivo ambiental que nos dejan (…) Cuantos más yacimientos se explotan, más dinero pierde Argentina (…) El IVA se devuelve en 70 días y el combustible liquido no paga impuestos permitiéndoles abonar $ 0,50 el litro de gasoil (agosto 2004). Así como están exentas del impuesto al cheque, tampoco están obligadas a liquidar las divisas en el país.  Y sólo generan un puesto de trabajo por cada millón de dólares que invierten". 
      Los casos de pueblos fantasmas después del agotamiento de la actividad minera, la creación de desiertos contaminados, los gobiernos del primer mundo que han prohibido esta actividad en sus propios territorios, son innumerables. ¿Puede mencionarse a un solo pueblo que después de años de explotación minera y tiempo después que se haya ido la empresa, se encuentre en mejores condiciones sociales y económicas que antes? Las modernas huestes de Atila vienen dispuestas a llevarse todo y dejarnos una contaminación ambiental irreparable. La historia debería servirnos de fuente de enseñanza, hacernos pensar, tomar conciencia del saqueo a que estamos siendo sometidos y del futuro tenebroso para nosotros y nuestros descendientes, y decidirnos a rechazar la invasión minera que padece toda Latinoamérica, antes de que sea demasiado tarde y el lamento lacrimoso sobre las ruinas sea el estúpido acto final de los que no supieron ponerse de pié y rebelarse a tiempo contra los saqueadores de afuera y sus aliados de adentro. Porque el despojo está sucediendo en este momento, mientras escribo estas líneas, está sucediendo ahora mientras usted lee, y sucederá mañana y pasado sino podemos expulsarlos de nuestro continente. El cielo se oscurece por el vuelo de centenares de aves oscuras y de pico corvo, que también pretenden su porción en el despojo. Centenares de proyectos mineros esperan su turno. Pero los latinoamericanos estamos recuperando nuestra dignidad, los sueños libertarios y unificadores de San Martín y Bolívar vuelven a vibrar en la Patria Grande continental. 
     El saqueo minero de nuestra América cumplió 500 años, es hora ya de que los pueblos acaben con el sometimiento, recuperen el dominio soberano de sus propios recursos naturales, de sus bienes comunes, y digan basta a los mentirosos, los corruptos, y los ignorantes que son cómplices pasivos por omisión. El agua y la vida valen más que el oro. Los pueblos son los dueños naturales de los bienes comunes, no los dirigentes que fueron elegidos para defenderlos y no para ayudar al saqueo.-

Dr. Mario H. Di Rienzo
Fiambalá – Catamarca



Fuente: http://www.fiambalahoy.com.ar/public.ashx?DetalleNoticia.413.18340

domingo, 2 de enero de 2011

Tácticas de las empresas mineras

Aquí se describen unas cuantas tácticas utilizadas por algunas empresas en ciertos momentos del proceso por convencer a la población de los supuestos beneficios de la megaminería. Seguramente en las localidades en donde pretenden ingresar han puesto en práctica algunas de estas tácticas y les resultarán familiares a sus ciudadanos


Táctica de la empresa 1 — Visita con identidad falsa 
La empresa minera está solicitando concesiones o  ya tiene concesiones, y envía un equipo para evaluar la situación local. Quieren averiguar el nivel de conocimiento del pueblo sobre el tema minero y el grado de oposición. En esta etapa, pueden empezar a identificar personas locales claves de la comunidad o del gobierno local para tenerlos de su lado. Pueden llegar con identidad falsa (por ejemplo, haciéndose pasar por un representante de una ONG) para obtener información.

Táctica de la empresa 2 — Reunión pública
Peter Munk (CEO y fundador de la Barrick) y Cristina Kirchner
reafirmando acuerdos en Canadá. (Revista 23)
Cuando ha encontrado un aliado local, la empresa puede llegar y reunirse abiertamente con el gobierno local o la comunidad para hablar sobre el proyecto. Es muy probable que organicen reuniones por medio de funcionarios “amistosos” del gobierno local o de la comunidad. A estas alturas, puede ya  haber ofrecido algunos beneficios a los funcionarios (no sólo monetarios). 



Táctica de la empresa 3 — Confeccionar la licencia social
Brizuela del Moral
Gob. prominero de Catamarca
Mientras negocia con una comunidad, la empresa podría decidir negociar con (y por lo tanto fortalecer) un grupo que no representa los intereses de la comunidad, si considera que el grupo resulte más fácil de manipular. Esto en sí crea divisiones, y es una medida utilizada para desestabilizar el mecanismo de defensa de una comunidad. También puede alterar drásticamente el equilibrio de poder de una comunidad. Si no existen grupos manipulables, la empresa podría simplemente crear un grupo nuevo con gente con la que puedan contar para apoyar su proyecto extractivo. Este grupo será el defensor de la empresa en el ámbito público, no sólo defendiendo y apoyando activamente al proyecto (beneficiándose financieramente de la presencia de la empresa todo este tiempo), sino también implementando algunos de los programas sociales de la compañía. Sin embargo, el objetivo más importante es que el falso grupo comunitario dé a la empresa la legitimidad que necesita para convencer al público, a sus inversionistas y a funcionarios gubernamentales que su proyecto ha obtenido la licencia social necesaria.  Si su comunidad logra neutralizar esta táctica la empresa, junto a su ‘organización de desarrollo’, la empresa podría trabajar con comunidades cercanas para ponerlas en contra de la comunidad que se está resistiendo a su proyecto. El resultado final es un aumento en la animosidad entre comunidades y un gran incremento en la presión sobre aquéllos que se resisten al proyecto.
Yamana Gold (Agua Rica) conformó su grupo de choque
(No a la mina)

Táctica de la empresa  4 — Falsas organizaciones 
Si la empresa no puede encontrar un aliado sumiso entre las organizaciones comunitarias existentes, podría crear una nueva “organización local de desarrollo” para allanar su camino. O podría crear una estructura de gobierno paralela, o dar poder a un dirigente pro-empresa. Puede haber mucho dinero disponible de inmediato para este nuevo grupo. En Ghana, las corporaciones mineras auríferas hicieron esto con grupos juveniles, grupos de agricultores, grupos religiosos y grupos de mujeres. En algunos casos, ayudaron a crear estos grupos, mientras que en otros casos simplemente corrompieron a sus dirigentes. Sus objetivos son (a) crear desconfianza dentro de la comunidad y (b) no ser vistos como una Transnacional Minera o como una Mega Empresa, sino como que está trabajando a través de una organización local de confianza o una persona de la comunidad, e idealmente,  alguien con una buena reputación.
Urbanc, Obispo prominero
de Catamarca

Táctica de la empresa 5 — Truco de firmas
La empresa puede enviar a representantes a los hogares de personas desempleadas a prometerles empleos con buenos sueldos si firman una “solicitud de trabajo” que es realmente una petición que muestra apoyo por el proyecto extractivo propuesto. La corporación cuprífera Rosemont Copper Corporation hizo esto en un intento de garantizarse una concesión en Santa Rita, Arizona. En la Península Zamboanga de las Filipinas, Toronto Ventures, Inc. (TVI) engañó a la población indígena Subanen al hacerla firmar una hoja de papel en blanco y luego la utilizó como “evidencia” de su consentimiento al proyecto minero de TVI. Este “truco de firmas” también es una forma de lo que los activistas denominan una “consulta engañosa.” 

Táctica de la empresa 6 — Compra de terrenos claves 
Usualmente, la empresa intentará comprar tierras con vías de acceso a sus concesiones, y otras propiedades claves de la gente local. A veces esto se hace obligando a los agricultores a vender su tierra a precios determinados por la empresa. Y a veces ellos utilizan la compra de terrenos para debilitar a las comunidades.

Táctica de la empresa 7 — Ofertas de servicios, proyectos y empleos  
El gob. de Tucumán Alperovich satisfecho
por la donación de la Alumbrera (La Gaceta)
Aquí, el objetivo de la compañía es seducir a algunos de los residentes locales y dividir así a la comunidad, para obtener la  licencia social necesaria.  La empresa puede prometer servicios y proyectos de infraestructura a las comunidades locales y al gobierno: caminos, puentes, clínicas, escuelas, un médico a tiempo completo y atención médico/dental y becas. Pueden también ofrecer empleos con buenos sueldos (por un tiempo), identificando a ciertas personas para sembrar resentimiento y desconfianza. Pueden hacer esto directamente, o a través de una falsa organización, pero todos sabrán que el dinero de la empresa está detrás de esto.  Mientras que se cumplen algunas promesas (por lo menos al principio), muchas no se cumplen. El objetivo es sembrar la nueva idea de que la comunidad es “pobre” y hacer que la riqueza material se convierta en más importante que la riqueza cultural y social.  Esta estratégica de las empresas extractivas crea dependencia a los bienes y servicios que prestan. Es importante concienciar a la gente de los peligros de esta estrategia y sus consecuencias. La dependencia de los servicios de la compañía pone a la sociedad en riesgo de un colapso eventual cuando la empresa se vaya. 

Táctica de la empresa 8 — Infiltración y espionaje 
Si está en juego suficiente dinero, la empresa puede recurrir a espiar a la oposición para averiguar los planes y acciones de la comunidad. Pueda que instalen cámaras de video digital y equipo de grabación electrónica para monitorear puntos clave. Ocasionalmente, las compañías han grabado conversaciones telefónicas y reuniones, e interceptado el correo electrónico de activistas comunitarios.  Ellos pueden reclutar o introducir espías en su comunidad u organización para recolectar información para utilizar en su contra. El espía puede convertirse en un miembro central de su grupo, uniéndose a acciones de protesta y auspiciando reuniones de acción. Usualmente, el espía está ahí para recolectar información, pero a veces puede impulsar al grupo a cometer acciones (usualmente ilegales) que dañan a su lucha. 

Táctica de la empresa 9 — Juicios SLAPP 
Los juicios SLAPP (la sigla en inglés de Strategic Litigation Against Public Participation, o Demandas Estratégicas Contra la Participación Pública) típicamente son juicios civiles o penales entablados por las compañías o sus aliados. Su propósito es intimidar a los oponentes locales y  hacerles gastar tiempo y dinero defendiéndose. 

Táctica de la empresa 10 — La empresa sostiene que no tiene sentido pelear 
La empresa minera puede sostener que si usted lucha contra ellos, otra empresa minera vendrá más adelante con una propuesta menos sensible para la comunidad, y menos amistosa con el medio ambiente. ‘Ustedes están mejor con nosotros,’ pueden sostener ellos. Estas aseveraciones son tonterías.

Táctica de la empresa 11— Juicios, cargos inventados y amenazas de muerte 
Juez Cecenarro (Andalgalá) denunció penalmente a
activistas antimineros por amenaza de muerte. (El Ancasti)
Si la empresa se siente amenazada por la oposición, puede empezar a utilizar tácticas agresivas, como juicios, cargos inventados para encarcelar a los líderes de la oposición o incluso amenazas de muerte.  Para desprestigiar públicamente a los principales líderes de la oposición, una empresa puede diseminar rumores falsos, o incluso fabricar falsos delitos. En algunos casos, se ha sospechado que las compañías pagaron a menores de edad para decir que habían sido violados, provocando así juicios penales. De manera similar, puede pagar a personas para que digan que han sido víctimas de robo o asalto por parte de líderes claves. Por ello, los líderes tienen que estar conscientes de que estas cosas pueden pasar y ser cuidadosos de no caer en este tipo de trampas.  En Intag, el caso ecuatoriano, cuando fracasaron las tácticas  del “bueno de la película” de la empresa, se utilizaron  tácticas de mano dura, lo que incluyó contratar a guardias privados (tipo paramilitares) para que hostigaran a activistas contra el proyecto minero. Esto puede escalar a amenazas de muerte contra líderes de la oposición.

Táctica de la empresa 12 — Grupos de seguridad, paramilitares, golpizas, desapariciones
En el caso de oposición significativa, las empresas pueden contratar a empresas de seguridad para proteger a su personal e infraestructura (como campamentos mineros). Esto tiene frecuentemente sólo la intención de intimidación, pero el siguiente paso frecuentemente consiste en la paramilitarización — una etapa muy grave de la lucha en la que su bienestar físico puede verse amenazado, y donde se podrían violar los derechos humanos de muchas personas.

Táctica de la empresa 13— La empresa regresa
Si se logra detener el proyecto extractivo, la misma empresa o una nueva puede regresar  e intentar de reiniciar el proyecto de nuevo, tal vez con tácticas diferentes. 

* Extraído de Guía Comunitaria (2009)