Balas para Todos

viernes, 16 de septiembre de 2016

Energía nuclear y eólica: “herencia recibida” y deudas pendientes

En esta nota queda claro que el gobierno del PRO y las empresas quieren reflotar el proyecto para extraer uranio de Tinogasta (Catamarca) y Los Colorados (La Rioja) entre otros:

El gobierno de Macri invertirá U$S 15.000 millones en dos centrales nucleares, mientras solo destina U$S 1.800 millones en renovables. La minería a cielo abierto de uranio es combatida en todos los pueblos cercanos a los yacimientos.

Andrés Arnone
 Facultad de Arquitectura, Diseño y Urbanismo (UBA)


En el marco de una crisis energética y agotamiento de los combustibles fósiles, avanza el convenio iniciado en 2015 por Cristina Kirchner y el mandatario chino, Xi Jinping y ratificado por el gobierno de Mauricio Macri, para la construcción de dos centrales nucleares con una capacidad de 1700 MW, por un costo de U$S 15.000 millones.

El mismo se presenta como una alternativa a la producción de energía basadas en petróleo, gas y carbón, sin embargo tiene más inconvenientes que ventajas. No negamos la posibilidad de futuros avances, ni los usos actuales en la medicina nuclear, sino que hacemos un análisis sobre los efectos concretos en la salud y vida de los trabajadores y sectores populares. Posiblemente puedan existir en algún momento desarrollos de otros modelos de reactores no basados en uranio, más convenientes por no tener residuos radioactivos, o el eventual descubrimiento que les permita funcionar décadas o incluso siglos, y con operaciones de minería tendiendo a cero.

Desgraciadamente ninguno de estos casos se aplica a las plantas nucleares realmente existentes en el mundo, ni en las que planea construir en los próximos años el macrismo a partir de los convenios con el gobierno chino.

La “herencia” del kirchnerismo

El convenio realizado prevé un costo para Atucha III de U$S 5.994 millones, contempla la generación de unos 700 MW. En tanto la otra central sin ubicación definida generará 1000 MW cuando entre en potencia plena, funcionará con uranio enriquecido y agua liviana y prevé una inversión de 8.500 millones de dólares.

Este plan nuclear 2015-2025 prevé una inversión de U$S 31.000 millones, e incluye estas dos centrales, la extensión de vida útil de las Centrales Atucha I, Embalse , mantenimiento de otras instalaciones y plantas de procesamiento del uranio .

A raíz de estos planes y de los costos en pesos devaluados, las empresas, el Ministerio de Energía y Minería y la CNEA reflotan sus proyectos para explotar (literalmente) los yacimientos uraníferos de Cerro Solo (Chubut), Tinogasta(Catamarca), Los Andes(Salta) y Tilcara(Jujuy) con gran oposición popular a los mismos.



Las minas se agotan, las enfermedades quedan

En Argentina son 8 los minas de uranio abandonadas al día de hoy sin tratamiento por la CNEA: Malargüe, Huemul y Sierra Pintada (Mendoza), Don Otto (Salta), La Estela (San Luis), Los Colorados( La Rioja), Pichiñán (Chubut) y Los Gigantes (Córdoba),

Las minas a cielo abierto funcionan se dinamitando los cerros y liberando partículas de uranio a la atmosfera que se esparcen a través el aire, ríos, afectando la agricultura , la ganadería de la zona de forma permanente y generando enfermedades entre los trabajadores de la mina y los vecinos de los pueblos cercanos. Además luego de extraer los sólidos dinamitados, existen los perjuicios ocasionados por el método de lixiviación(disolución) con acido sulfúrico, la emisión constante de gas radón desde los diques de cola. Este gas radioactivo liberado durante el proceso viaja 1000 Km, con un viento de 16 Km/h, antes de que decaiga a la mitad su cantidad original.

En Mendoza la CNEA empezó a operar Sierra Pintada en 1975 hasta 1995 y abandono las instalaciones dejando en la zona a merced del viento y la lluvia 1.700.000 toneladas de colas de uranio, 5.340 tambores, 153.000 m3 de residuos líquidos.

En Córdoba, Para el historiador y ecologista Pedro Jorge Solans, la explotación de la mina Los Gigantes provocó la mayor contaminación radiactiva en cursos de agua de toda Sudamérica. Arrojó a la cuenca del lago San Roque entre 1982 y 1985 cerca de 300.000 millones de litros de líquidos acidificados que contenían restos de uranio, radio, radón y otros de sus descendientes tóxicos. Las demás minas se de uranio abandonadas se encuentran igualmente sin tratamiento.




Eterno como el viento

Hasta el año pasado existían en todo el mundo una potencia eólica instalada 432,42 GW, mientras que los reactores nucleares de todo el mundo suman 382,55 GW de capacidad instalada.

Aún con una capacidad instalada superior, la energía eólica sólo representa alrededor del 5 % de la producción eléctrica mundial, mientras que la nuclear la triplica llegando al 15%. ¿Por qué?

Este menor rendimiento se debe a la intermitencia y velocidad variable de los vientos, por lo que para tener un mismo “caudal” eléctrico se debería instalar 3 o 4 veces más molinos(según los vientos de cada región), además de complementarlos con otras fuentes de generación renovables y de almacenamiento de energía como las represas de bombeo.

Actualmente los planes de inversión del gobierno contemplan un “combo” de energías renovables de apenas 1000 MW por US$ 1.800 millones, algo totalmente insignificante frente a los U$S 31 mil millones del plan nuclear argentino. ¿Cuál es el potencial de las energías renovables?


Analizando solo una de las tecnologías de energías renovables, esos mismos fondos aplicados a la instalación de 7750 generadores eólicos de 2 MW distribuidos por el país, con un rendimiento de 35% del viento producirían 5425 MW, casi el doble que la futura producción de las 5 centrales nucleares juntas, pero sin los problemas de la contaminación radioactiva durante la minería, del almacenamiento eterno de residuos, el agotamiento mundial del uranio en el mediano plazo, ni la perdida de todas las inversiones realizadas en instalaciones.

El Frente de Izquierda propone tanto a través de nuestros parlamentarios como en la movilización, una salida de fondo que termine no sólo con el robo de las tarifas con el saqueo de nuestros recursos y la contaminación: la expropiación bajo gestión de sus trabajadores y usuarios de las empresas generadoras de energía y un plan para su reemplazo por energías renovables. El capital siempre mira la conveniencia a corto plazo, consumiendo energía que solo sirve para sus beneficios, sin importar los efectos que en la salud pública y el medio ambiente, es por esto que estas luchas deben apoyarse mutuamente con otros sectores que enfrente a los empresarios, independientes de los partidos políticos que sean parte de este entramado de la muerte y enfermedades de millones.


Fuente: http://www.laizquierdadiario.com/Energia-nuclear-y-eolica-herencia-recibida-y-deudas-pendientes


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